Pasas de estar viviendo solo, marcándote tus propios ritmos, sin que te controlen.. en definitiva.. haciendo las cosas a tu manera , a pasar a que todo sea al contrario.. y esto es más acentuado aún para los que han vivido en un piso y no en una residencia.. donde quieras o no, un mínimo de control hay..
Por otra parte, los padres están deseosos de esa vuelta ( algunos quizás no tanto ) por varios motivos.. ya que lo más probable es que echen de menos a sus hijos y piensen que como en casa en ningún lado y por otro lado por el tema económico..que la estancia fuera de casa cuesta una pasta..
¿Cuál es la solución? La verdad no lo sé, yo hablo desde mi experiencia básicamente y tengo que decir que se me hace durísimo volver a casa, ya que yo soy una persona muy independiente y que me gusta hacer las cosas a mi ritmo y eso de tener que adaptarme al ritmo de otra persona y que para más inri , es bastante diferente al mio me mata.. hace que choque mucho y al final acabo en discusión tras discusión..
Supongo que para los padres, tenernos de vuelta también es un cambio de ritmo, ya que hay más cosas que hacer, más gente por la casa.. y sienten que tienen que ejercer de padres en cada momento y empezar a controlar todos nuestros pasos, olvidan que hemos pasado el último año viviendo solos y hemos sobrevivido..
Otro problema asociado viene cuando empezamos a no querer regresar a casa, no por no verlos o por falta de amor hacia nuestros padres, cosa que yo ni cuestiono, los quiero muchísimo, sino que uno empieza a querer ir más en plan un día o dos , en plan más de visita que a quedarse una larga temporada.. si es que la intimidad está muy pero que muy valorada, o al menos en mi caso.
Desde mi punto de vista, si en lugar de querer que volvamos a tener 15 años cada vez que estamos en casa y tener que pedir permiso por todo, asumieran la edad que tenemos, que sabemos cuidarnos solos y que sabemos hacer lo mejor para nosotros sin que nos lo tengan que decir.. las cosas irian mejor... Somos adultos, igual que ellos y al igual que no permitirían que los hijos les controlásemos o les dijéramos que pueden o no pueden hacer.. los padres deberían plantearse actuar igual.. aquello del “mientras vivas en mi casa harás lo que yo diga” está ya anticuado y es de sobra conocido que no lleva a ningún lado, tan sólo a un cisma familiar ..
Si le das aire a alguien, ese alguien respirará en condiciones y puede que no tenga esa necesidad de irse sólo si goza de intimidad en el seno familiar..
Como ya dije al principio de mi blog, las convivencias son siempre duras y más cuando alguien te dicta lo que tienes que hacer ..
PD: Va dedicado a todos aquellos que en Julio sufren de una vuelta a casa.. con todas sus consecuencias...

Yo creo que a partir de los 10 o 12 años los hijos paran de crecer para los padres, es como que siempre seremos niños ¿Qué le vamos a hacer? así son los padres, con sus pro y sus contras.
ResponderEliminarAnnie.